martes, 13 de marzo de 2012

De la mujer al feminismo a Macorís del Mar

Por Ramón Perdomo
ramonperdomo83@hotmail.com
Al celebrarse en una gran parte del mundo el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, incluyendo nuestro país, quédase trunca en República Dominicana, parte de la historia del aporte de las mujeres que habitaron el pequeño terruño que ocupa 1,225.26 kilómetros cuadrados del territorio dominicano, y al que han sobrenombrado Sultana del Este, Macoris del Mar, El Paris Chiquito etcétera.

Pues, es de poca sorpresa cuando se obtienen algunos datos hurgando la historia, y se descubre que el movimiento feminista mundial entró al ámbito nacional por San Pedro de Macorís y que ese movimiento tuvo su base en esta ciudad, y que su órgano de difusión durante más de una década fue la Revista FEMINA, dirigida por la graduada Maestra Normal Petronila Angélica Gómez, y que tuvo como articulistas a mujeres de la talla de Ercilia Pepín, Evangelina Rodríguez, Consuelo Montalvo de Frías, Elvira Escoto Vda. Bermúdez, Delia Weber entre otras.

La Revista FEMINA, fue puesta a circular en San Pedro de Macoris el 15 de julio de 1922, cuando aun las tropas interventoras norteamericanas, ocupaban toda la administración pública, a través de un gobernador militar, y ante esta situación el editorial de esa primera publicación decía en sus iniciales líneas: “Aparece esta revista científico-literaria i de intereses generales, en momentos bien aflictivos para la familia dominicana; aparece cuando el santo suelo de la Patria soplan las ráfagas del mas insólito imperialismo; aparece cuando más necesaria es una labor de cooperación, i cuando se necesita edificar con acciones i pensamientos de noble civismo i abnegación sin límites”.

Este órgano que salió a la luz pública y que se esparcieron cada una de sus ediciones por todo el país y allende los mares, fue la plataforma para que su directora -Petronila Angélica Gómez- y las dos damas integrantes del cuerpo de redacción: María Luisa Angelis de Canino y Consuelo Montalvo de Frías; fueran nombradas para representar la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas e Hispano-Americanas, fundada en la ciudad de New York por la escritora mexicana Elena Arismendi de Duersch quien así lo hace constar en carta enviada a las distinguidas damas: “Debo participarles a Uds. que la “Liga Internacional de Mujeres Ibéricas Hispanoamericanas”, es una alianza entre todas las mujeres de habla castellana, mujeres conscientes, de pensamiento y corazón, y progresistas; pero que conocen y saben defender los intereses de su hogar, de su patria y de su sexo. Y desde el momento que Uds. poseen todos estos requisitos que se requieren para ingresar a la Liga, me es muy grato manifestarle que han sido designadas para
tener la representación de nuestra sociedad en esa Republica”...(Abril 9 de 1923).

Con la constante publicación de dicha Revista –FEMINA-, y la designación de su directora y las dos damas redactoras y colaboradoras, se inició un trabajo de concientización en la mujer dominicana, de ahí es que Petronila Angélica Gómez, inicia un periplo por varios pueblos del país: Romana, Hato Mayor, Higüey, San Cristóbal, la capital y otras, tomando como plataforma la revista para propagar el feminismo, y la formación en nuestro país del Comité de Cooperación de la Liga de Mujeres Ibéricas Hispanoamericanas y ella expresa en una especie de proclama lo siguiente: “Con la instalación de este Comité, quedará cristalizado el noble ideal que acarician nuestras inteligentes i virtuosas mujeres: que el mundo conozca (repitiendo palabras q. ya hemos dicho) cuáles son sus aptitudes; hasta donde se extiende su capacidad intelectiva; i hasta donde se elevan sus sentimientos por lo humano i por lo bello”. (Revista FEMINA pág. 7, Año 2, No. 26, 1923).

Las Feministas dominicanas, con su base en San Pedro de Macoris aliadas a las de Honduras, Nicaragua, Puerto Rico, México, EEUU y demás; aportaron grandemente en esos tiempos de la invasión americana (años en los que formaron su institución) a la denuncia de los maltratos que daban las tropas, organizaron actividades para dar respaldo a la desocupación, pero en ningún momento dejaron de atender sus obligaciones. Y como si fuera en los actuales momentos, aunque han pasado más de 80 años, al arengar a través de la palabra escrita Petronila dijo: “La mujer es por su sensible condición espiritual la llamada a la generación que se levanta en medio de esta desoladora condición político-social que atraviesa nuestra Patria…Incuestionablemente, la carencia de una educación cívica eficiente, en nuestros hogares, ha producido el derrumbe del edificio de nuestra nacionalidad…”

Consuelo Montalvo de Frías, una de las más cercanas a Petronila y de las más fervientes colaboradoras de la revista y el movimiento feminista; con su pluma comprometida hacia la emancipación de los derechos de la mujer lo deja expresado claramente en un artículo publicado en FEMINA titulado NUEVO HORIZONTE, en el mes de julio de 1922: “¡Amadas compañeras! Para vosotras va un fraternal abrazo, exhortándoos a proseguir sin desmayo en vuestra noble senda i lanzaremos en no lejano día el triunfal grito de la emancipación de nuestro derecho, que iluminará nuestras almas con el rayo divino de la antorcha portentosa de la Libertad, y habremos conquistado el laurel de la Victoria!”

Desde Puerto Plata hasta Pedernales, desde Monte Cristi hasta Higüey, desde Samaná hasta la Capital dominicana, sirvió la revista FEMINA como instrumento y órgano de difusión para el movimiento feminista no solo local sino, el feminismo internacional que levantaba la voz con la intención de reclamar los derechos, sociales y civiles de la mujer. Tanto significó FEMINA que plumas de la alta estima de escritores como Emilio Morel, Federico Henriquez y Carvajal, Quiterio Berroa Canelo, Armando OSCAR Pacheco, entre otro formaron parte de sus páginas.

No hay que mostrarse remiso, esquivo ni petulante, las mujeres encontraron en San Pedro de Macoris, el ambiente necesario para levantar su lucha por la emancipación de la igualdad con el sexo opuesto, y es que las condiciones sociales, económicas-políticas y culturales estaban dadas para que fuera desde aquí que se levantara esa voz libertaria, ese clamor de igualdad con los demás seres humanos.

No hay comentarios: